Sí, el del anterior post soy yo dándome golpes en la cabeza con una radio. Aunque no es lo peor que he hecho, ni mucho menos.
Alguno con solo leer el título de hoy ya sabrá por dónde van los tiros. Se trata de un clásico entre los clásicos. Una consecuencia más del consumo excesivo de alcohol. Bebe con moderación, es tu responsabilidad.
Nota: La foto de ese pedazo de torero tiene una explicación. El domigo os la cuento.

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